Qué dice la ley sobre tener una mirilla digital electrónica en casa apuntando a zonas comunes

Qué dice la ley sobre tener una mirilla digital electrónica en casa apuntando a zonas comunes

Para mejorar la seguridad de nuestra casa dispositivos como las cerraduras conectadas, videotimbres o mirillas eléctricas están ganando en popularidad. No obstante, colocar un gadget que apunta al exterior, a una zona que no es de nuestra propiedad y por la que pasan personas ajenas es una práctica no exenta de polémica y que de hecho, si no se hace adecuadamente, puede incumplir la ley y acarrear demuncias y multas. Si vas a instalar una mirilla electrónica en casa, esto es lo que debes saber para respetar la privacidad y cumplir con la legislación.

¿Por qué instalar una mirilla electrónica? Más allá de la obviedad de mirar quién está al otro lado de la puerta, ofrecen extras respecto a las mirillas tradicionales, como por ejemplo poder ver desde el móvil y sin levantarnos quién llama, recibir notificaciones en el móvil o capturar imágenes.

Las ventajas son claras, pero ojo porque como advertíamos en la introducción, pueden llegar las sanciones. Sirva como ejemplos estos casos denuncia de 300 euros por instalar una mirilla digital o este otro de una inmobiliaria que colocó una cámara de vigilancia (ambos dispositivos asimilables, como veremos). En ambos casos no comunicaron su intención y por ende, no recibieron el consentimiento de su comunidad. Pero esto es solo la punta de iceberg de obligaciones. Entonces, ¿cómo instalo bien una mirilla digital para no tener problemas?

Lo que dice la Ley

Como explica la Agencia Española de Protección de Datos, las imágenes captadas por sistemas de cámaras o videocámaras son consideradas como datos personales y por tanto, han de tratarse de acuerdo con las leyes de protección de datos.

El artículo 22 de la Ley Orgánica de Protección de Datos explica que las personas o empresas tienen permiso para usar sistemas de cámaras para garantizar la seguridad de individuos y propiedades. Así que sobre el papel puedes, pero teniendo en cuenta que está estrictamente prohibido utilizar estos sistemas para vigilancia en áreas no autorizadas por la instalación, como pueden ser espacios privados de terceros o áreas públicas sin justificación debidamente argumentada. Asimismo, no está permitido que las cámaras afecten la privacidad de aquellas personas que transiten por la zona.

Además deberemos acudir al artículo 6.1 del Reglamento General de Protección de Datos donde se detalla que es necesario que la vecindad dé consentimiento para la toma de imágenes, prevaleciendo así la protección de sus datos personales. Precisamente en las sanciones anteriormente mencionadas el problema era ese: que el tratamiento de datos de los vecinos no es lícito.

Lo anterior es la base, pero hay que tener en cuenta un punto de partida importante: no todas las mirillas electrónicas son iguales. Así, las hay que simplemente reproducen en la pantalla lo que ven al otro lado de la puerta en tiempo real al tocar el botón y otras más avanzadas que actúan como una especie de sistema de videovigilancia, permitiendo grabar imágenes, almacenarlas, visualizarlas o distribuirlas.

Con las primeras hay menos problemas, ya que al no grabar imágenes no aplica el Reglamento General de Protección de Datos, el problema está en el segundo tipo: si pueden grabar imágenes, se asimilan a un sistema de videovigilancia. Aquí es donde comienza la lista de requisitos y condiciones para velar por la privacidad marcada por la ley, a saber:

  • Deben contar con el permiso de la comunidad de propietarios de acuerdo con la Ley de Propiedad Horizontal. El artículo 17  detalla que para su aprobación al menos debe contar con al menos 3/5 partes del apoyo de la comunidad.
  • Idealmente deberíamos contar asimismo con el permiso explícito de los vecinos aledaños, ya que pueden ser  grabados con la mirilla (no obligatorio, pero sí recomendable, al prevalecer siempre la protección de sus datos).
  • Considera la ubicación y el ángulo de visión, evitando la captación de áreas comunes, puertas de vecinos o lugares que invadan la privacidad de terceras personas. En este sentido, aquellas mirillas móviles o con ángulo de visión desplazable pueden ser especialmente polémicas.
  • No puedes usar la mirilla digital como sistema de videovigilancia, en el sentido de que las capturas de imágenes no pueden ser prolongadas. Lo suyo es que se activen al pulsar el timbre y graben de forma puntual y no extendida.
  • Las grabaciones capturadas por la mirilla deben almacenarse de forma segura y con un plazo de conservación limitado. Además, solo deben tener acceso las personas propietarias y no deben compartirse ni publicarse en redes.

Así, la instalación de una mirilla digital electrónica está sujeta a una larga lista de condiciones y queda siempre supeditada al consentimiento de los vecinos que van a grabarse, generalmente prevaleciendo la preservación de sus datos personales. En este sentido y para evitar problemas, la opción más sencilla pasa por instalar una mirilla simple sin grabación.

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Qué dice la ley sobre tener una mirilla digital electrónica en casa apuntando a zonas comunes

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Eva Rodriguez de Luis

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Lo quieras o no vas a tener juegos de poder en el trabajo: así se pueden sobrellevar

Lo quieras o no vas a tener juegos de poder en el trabajo: así se pueden sobrellevar

Nos guste o no, siempre nos veremos inmersos en los juegos de poder en el trabajo. Por eso, debemos decidir si seremos peones o reinas (el rey es un inútil, afrontémoslo), ya que de eso dependerá nuestra carrera profesional.

El politiqueo de oficina es tan irritante como inevitable. Por eso, he aquí un pequeño manual con lo que se ha comprobado más efectivo para: ganar poder, afrontar rumores y cuchicheos y, en general, salir triunfante (o, al menos, no herido) en nuestro Juego de Tronos particular.

Para eso, vamos a basarnos en los trabajos de varios expertos en el tema, así que empecemos con la premisa más importante.

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No jugar no es una opción

Me han contratado aquí para que explique lo que puede ayudar, de verdad, a mejorar nuestra economía doméstica en cuanto a ahorro, inversión y obtención de más dinero, que para la gran mayoría implica ganar más en su trabajo.

Por eso, lo primero a entender es que, al contrario que al final de la legendaria película de Juegos de guerra, no jugar no es una opción.

Albert J. Bernstein es un psicólogo americano que se ha pasado la mayor parte de su carrera estudiando las dinámicas de oficina y trabajo, plasmando sus descubrimientos en libros como: Dinosaur Brains: Dealing with All those Impossible People at Work. Su premisa principal se resume en esta frase:

La clave para prosperar en la jungla empresarial es entender a los dinosaurios.

Porque son esas partes primitivas nuestras, que tienen que ver con el estatus, el territorio, las relaciones, los celos y las emociones básicas, las que reinan en la oficina. Y por oficina me refiero a cualquier trabajo, se desarrolle donde se desarrolle.

Hombre en primer plano en una oficina, por detrás, sus compañeros le señalan y parecen burlarse. O entras en el juego de poder, o pasan estas cosas

Los números dan la razón a Bernstein si recordamos los estudios de un viejo conocido de los que siguen estos artículos, Jeffrey Pfeffer, experto en dinámicas de poder.

En ese contenido enlazado veíamos que aquellos que caían mejor al evaluador de su puesto recibían mejores calificaciones que los que hacían un mejor trabajo, pero no causaban buena impresión.

«La política, o la haces o te la hacen» o, como resume Bernstein en Am I The Only Sane One Working Here?: 101 Solutions For Surviving Office Insanity:

No se puede no jugar a la política, solo se puede jugar mal a ella […] El único lugar donde las relaciones no importan es en una isla desierta alejada del resto del mundo.

Sabiendo eso, es necesario comprender ahora a qué estamos jugando, es decir, cómo funciona realmente todo esto.

Cómo se consigue poder

Jefe sentado en una mesa de reuniones, mira a la cámara y tiene gesto enfadado

El poder se obtiene de varias maneras. Si tienes una guillotina y un ejército hambriento, puedes tratar de enfrentarte a quien lo ostenta y a ver qué sale en la tirada de dados.

También puedes provocar una disrupción, como crear algo nuevo que cambie esa estructura de poder, como cuando Internet hirió de muerte a la prensa escrita o el procesador de textos a las máquinas de escribir.

Pero el 99% de las veces esas no serán opciones en el trabajo, así que la manera habitual de obtener poder es que te lo concedan quienes ya lo tienen.

La clave de esa concesión es que seas amigo de ellos, porque el poder admite solamente a los que son como él.

Por qué la meritocracia puede llevar a la ruina y no al ascenso

Una mano sostiene una medalla como símbolo de la meritocracia

Podemos creer en la meritocracia, pero el poder profesa otra religión. De hecho, en estructuras autoritarias, por ejemplo, el mérito es un impedimento para conseguir dicho poder, ya que alguien muy válido, con capacidad de decisión, es una amenaza para el líder y la camarilla.

Si alguien se pregunta cómo es posible que los generales del ejército ruso parezcan tan inútiles, especialmente los más cercanos a la cúpula presidencial, una de las razones es esa: un general carismático con poder es un gran peligro para el líder y las estructuras actuales. Por eso, ascienden los inútiles serviciales y la incompetencia de los mandos es adrede.

Roma aprendió por las malas esta lección con Julio César y uno puede pensar que esas cosas solo pasan en regímenes autoritarios.

Pero es que una empresa es, de hecho, un ejemplo de estructura autoritaria de poder. Sin embargo, también es cierto que, si eres demasiado inútil, no ascenderás en muchas ocasiones.

Por eso, la combinación perfecta es:

  • Hacer un trabajo decente. O muy bueno, si quieres, pero no te pases de listo o verás de cerca el reverso tenebroso de la fábula de la meritocracia. Esta es una condición necesaria, pero no suficiente, para avanzar.
  • Hacerte amigo y relacionarte con el poder. Será el hecho de que les gustes y no representes una amenaza, justificado racionalmente con un trabajo mínimamente aceptable, el que incrementará las papeletas de que avances.

Y sobre todo, si quieres influencia, no antagonices con los que la tienen. Ninguna estructura de poder concederá más capacidad de acción y mando a quien ve como una amenaza, no importa lo bueno que sea en su trabajo.

Eso se debe a lo primero que te explican cuando te sientas en las clases de Política Económica (o Política en general): El poder solo tiene como objetivo perpetuarse.

El juego de poder no se puede ganar (ni soportar) solo

Grupo de personas en una oficina mirando a cámara, los aliados son fundamentales

Sea cual sea tu objetivo en el juego, es necesario buscar aliados. Incluso si eres como yo, que quiere hacer un buen trabajo del que sentirse orgulloso y luego dedicarse a lo importante, dejando las intrigas bizantinas para otros.

Ya sea para aliviar la olla a presión rajando en el bar, enfrentarse a marrones o, simplemente, sentir que no estás solo, los demás son fundamentales, nos guste o no. No estoy diciendo necesariamente que haya que convertirse en hermanos de sangre, pero ya lo decía La bola de cristal (referencia de abuelo, lo sé): «Solo no puedes, con amigos, sí».

Si quieres subir, que haya gente que hable bien de ti. Si quieres simplemente soportar, que haya gente que te defienda o consuele. Si quieres tomar el poder o reivindicar, en lugar de que te lo concedan, tampoco iniciarás una revolución a solas y comprobarás la importancia histórica de sindicarse.

Y va a sonar fatal, pero si estás dispuesto a ganar y no solo sobrellevar, hay que ser estratégico con las alianzas y elegirlas bien.

Cito a Bernstein de nuevo:

Haz favores a la gente. Averigua qué necesitan de tu puesto y hazles saber que puedes proporcionárselo. En otras palabras, véndete con tus acciones. Tienes que averiguar […] cómo puedes ayudar al grupo.

Vanessa Bohns, profesora de psicología social y del trabajo en la Universidad de Cornell, está ahora en el candelero por su nuevo libro: Tienes más influencia de la que crees (recomendable), donde un buen corpus de estudios demuestra que, para adquirir influencia, los cumplidos y ofrecer ayuda a los demás la consigue mejor que muchas otras cosas.

Es decir, que ser bueno con otros compensa y hace aliados, requisito imprescindible para conseguir poder.

Cómo soportar el cotilleo en la oficina

Dos personas cuchicheando en la oficina

Una de las caras más feas de este juego es el cotilleo. Es constante, sucede en todos los trabajos y, al menos para mí, es insoportable.

Para sobrellevarlo mejor, dos premisas, según Bernstein de nuevo:

  • Habla solo de ti mismo y escucha solo a los que hablan de sí mismos. Si haces de eso una regla, muchos de los peores abusos no suceden.
  • Responde a lo negativo con lo positivo. Cuando alguien hable mal de otro, di tú algo bueno.

Eso impide algo típico de los cotilleos, que un «inocente» comentario realizado por alguien vaya creciendo con aportaciones de otros hasta convertirse en algo muy feo. Podemos elegir entre ser cómplices o cortafuegos.

Pero es que no quiero sobrellevar el juego, sino ganarlo

Así que eres uno de esos… Un humano, me refiero, ya que todos estamos, en mayor o menor medida, programados para buscar poder. En ese caso, he aquí lo que Bernstein, Pfeffer y otros proponen para ser emperador del cubículo:

  • Ten un objetivo. Si no sabes dónde vas, no te extrañe que no llegues. Eso te dará una idea, además, de por dónde ir, a quién no pisar innecesariamente y a quién sí.
  • Conoce el objetivo de los demás. Porque hay que ser estratégico en esa política de alianzas y enfrentamientos. Sobre todo, y de nuevo, no dando un codazo a quien no debemos a la hora de hacernos sitio.
  • Apunta hacia arriba. Los chavales del cuarto de informática, los compañeros de cubículo… Los de tu nivel y por debajo no te darán más poder, así que es hora de confraternizar con los escalones de arriba, usando lo que hemos visto.
  • La moneda de cambio en el juego es la información. Consigue y extrae toda la que puedas, pero sé cuidadoso con la que compartes y con quién la compartes.
  • Golpea estratégicamente. Tarde o temprano, habrás de pisar un pie para avanzar. Hazlo solo cuando estés seguro de que vencerás y tienes apoyos suficientes.
  • Aprende de los ganadores. Cada oficina es un juego diferente. ¿Cómo llegaron arriba los que lo consiguieron? Eso nos dará una idea de las dinámicas concretas y de qué imitar.

Como vemos, el juego de poder es inevitable y podemos tenerlo a favor o en contra. Pero incluso cuando solo queramos ponernos de perfil, hemos de saber cómo jugar. Si no, nos aplastará o arrinconará con el mismo puesto y el mismo sueldo… o un finiquito.


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Lo quieras o no vas a tener juegos de poder en el trabajo: así se pueden sobrellevar

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José Andrés García

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Ocho puntos que hay que tener claros antes de abandonar el trabajo

Ocho puntos que hay que tener claros antes de abandonar el trabajo

Dejar el trabajo se ha puesto de moda. No lo decimos nosotros, lo dicen las cifras. Lo que empezó el año pasado como tendencia en Estados Unidos, donde hay un mercado de empleo con mejores condiciones que este, todo sea dicho, se está extendiendo como la pólvora en Europa.

En Alemania, por ejemplo, tienen falta de mano de obra cualificada, lo que está haciendo que empresas claves en su sistema productivo tengan que recortar la producción, avivando aún más la crisis. No encuentran trabajadores para los huecos que quedan libres, aún dando condiciones ventajosas como una semana laboral de cuatro días.

En España, aunque de forma tímida, ya se habla de Gran Dimisión. En lo que llevamos a año son unas 30.000 personas las que han dejado voluntariamente su puesto de trabajo, una cifra que puede parecer pequeña, pero que no para de crecer. Y recordemos que hay alrededor de un millón de puestos de empleo que España se ve incapaz de cubrir a pesar de tener un paro de casi tres millones.

Por lo tanto, se trata de un fenómeno que conviene tener en cuenta porque parece que va a marcar tendencia en el mercado laboral en los próximos años. Los trabajadores ya no son los que eran antes, y ahora se sienten con la sartén por el mango para exigir mejores condiciones o simplemente marcharse cuando sienten que una etapa laboral se ha agotado.

Todo eso está muy bien, pero claro, hay que tener en cuenta muchas cosas antes de tomar la decisión de dejar un trabajo. Porque no todo son rosas a la salida, y puede que dejar un trabajo que ya no te gusta tenga más inconvenientes que ventajas.

El mercado de trabajo está cambiando: cada vez el trabajador tiene más poder

En El Blog Salmón

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Siete puntos a considerar si vas a dejar tu trabajo

  1. En primer lugar y más importante: ¿tienes un plan para después? Es muy aventurado dejar un trabajo a la ligera sin tener otra cosa o un plan para emprender. Por lo que, si no es tu caso, espera al menos a tenerlo por lo que pueda pasar.
  2. Si no tienes otro trabajo esperando, al menos, ten un colchón de ahorros que te permita vivir ese tiempo que te vas a tomar de descanso o de reset. Repetimos: dejar un trabajo es algo que debe estar muy meditado y se deben contar con garantías de que se va a poder sobrevivir después. Por mucho que odies a tu jefe, recuerda que tienes que comer de algo.
  3. Si vas a emprender, también es conveniente que tengas claro tu proyecto y la forma de financiarlo, pues aunque tengas una idea genial, si no tienes con qué llevarla a cabo poco vas a poder hacer. Puede que tengas ahorros para hacerlo, pero si no es así y vas a pedir financiación bancaria, recuerda que es difícil que te den un crédito sin una nómina o un buen aval.

  4. En el caso de que no tengas otro trabajo ni vayas a emprender, intenta que tu periodo sabático no sea muy largo, porque tiempo que no trabajas, tiempo que no cotizas en la Seguridad Social. Y es menos tiempo trabajado para calcular tu pensión futura. Y según están las cosas en ese terreno…no te conviene tener lagunas en tu vida laboral si quieres acceder a una pensión mínimamente digna.

  5. Por otra parte, valora muy bien la situación económica que tenemos. Estamos en plena contracción económica y, aunque no se estima que sea una crisis grave ni prolongada en el tiempo, no es la mejor situación para dejar un trabajo y encontrar otro mejor. A ver, poderse se puede, pero quizá no es tan fácil como crees.

  6. Si llegas a un acuerdo con tu empresa y logras que te despidan para poder cobrar un tiempo el paro, ten en cuenta que vas a cobrar menos del salario que percibías, pues nunca se cobra el 100%. En concreto, hablamos de una cuantía máxima 175% del Indicador Público de Renta de Efectos Múltiples (IPREM), que vienen a ser 1.182,16 euros mensuales. Para personas con un hijo, la cuantía máxima del paro es del 200% del IPREM, 1.351,04 euros mensuales, mientras que para personas con dos hijos o más, la cuantía máxima es del 225% del IPREM, lo que vienen siendo 1.519,92 euros mensuales. Ese es el máximo que vas a cobrar, y eso los seis primeros meses, pues luego se reduce al 60%.

  7. Un aspecto del que poco se habla y que sucede mucho en España es el hecho de que el paro aquí supone un estigma. Es decir, las empresas prefieren contratar a una persona de otra empresa que del paro, aunque les salga más barato esto último a nivel Seguridad Social. Estar en paro supone estar ‘fuera del mercado’, como si estuvieras desactualizado, de ahí que tengamos tantos parados de larga duración frente a otros países europeos. Por lo que si vas a irte al paro un tiempo, ten claro que luego puede que te cueste más volver a estar en activo.

  8. Por último, por favor, haz cuentas. Si los gastos que tienes no van a poder ser cubiertos si dejas tu trabajo aunque tengas un proyecto muy interesante esperando, no lo hagas. Porque los costes actuales no paran de subir y si no vas a poder cubrirlos es mejor que aguardes un tiempo hasta que tengas el dinero suficiente para irte de tu empresa sin que eso te ocasione un problema financiero a la larga.


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por
Verónica Lechuga

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Tener el mejor currículum no es suficiente: las soft skills son las que determinan el éxito de la carrera laboral

Tener el mejor currículum no es suficiente: las soft skills son las que determinan el éxito de la carrera laboral

Actualmente, se habla mucho de la importancia de las soft skills dentro del mundo empresarial y laboral. Y, aunque algunos lo consideren una moda o que se exagera su papel, lo cierto es que son las habilidades que más influirán en nuestra carrera profesional.

Hoy me gustaría mostrar por qué es así para cualquier tipo de trabajo, en cualquier sector e incluso si decides emprender por tu cuenta.

Pero, antes de nada, empecemos por el principio.

Qué son las soft skills

Se suele denominar así a una serie de habilidades interpersonales, que permiten interactuar y manejarse eficazmente con los demás. La comunicación, la capacidad de trabajar en equipo, conectar, liderar o resolver problemas son ejemplos de soft skills.

En contraposición tenemos las hard skills, o habilidades técnicas necesarias para desarrollar un trabajo.

Así, en una empresa tecnológica, por ejemplo, una hard skill sería la programación, mientras que soft skills serían la capacidad de comunicación en las reuniones o la gestión de equipos.

Las personas con soft skills son esas que tienen la labia, el don de gentes y el saber manejarse con los demás. Y, aunque no se enseñen en ninguna carrera, son las que delimitarán el alcance de nuestro éxito profesional.

Por qué las soft skills determinan lo lejos que llegarás en tu trabajo

Las soft skills son esenciales para ascender en el trabajo

Gran parte de mi actividad en los últimos años se ha desarrollado con tecnológicas. Allí he visto una y otra vez esta situación:

Programador estrella entra en la empresa y asciende meteóricamente: de junior a senior, luego jefe de equipo, jefe de proyecto con varios equipos… y, de pronto, el estancamiento.

La queja habitual del programador es que ya no escribe líneas de código, sino que se pasa la vida en un purgatorio interminable de reuniones, que nada tienen que ver con su actividad inicial.

Así que suele surgir el descontento, marcharse o que su ascenso quede detenido, porque él era muy bueno tecleando en una pantalla, no negociando tiempos, recursos y peticiones para proyectos.

De hecho, no es raro que la empresa empiece a pensar que, quizá, la superestrella no brillaba tanto después de todo.

¿Por qué ocurre esto?

Porque, al principio de su carrera, lo importante era la hard skill de programar, pero conforme avanzas, son las soft skills las que adquieren importancia. Eso ocurre en prácticamente todos los trabajos porque asciendes casi siempre hacia puestos de gestión, en los que te pasas el día negociando, hablando y «vendiendo» cada vez más.

No importa si empezaste programando o contabilizando, casi siempre es así.

Cuando empecé como consultor de negocio, hace demasiado ya, la queja era similar. Los consultores «hacíamos todo el trabajo», mientras que los gerentes y jefes de equipo se pasaban el día reventando de colesterol en comidas, hablando de acá para allá o poniendo otra reunión.

No parecía «trabajo de verdad», pero hacían el más importante: vender, mover negocio, gestionar egos y generar relaciones que permitieran que nosotros tuviéramos tareas de las que quejarnos.

Es decir, se pasaban el día aplicando sus soft skills y habiendo olvidado sus días de economistas o ingenieros.

En resumen: a niveles básicos, la carrera profesional va de la habilidad «dura» que corresponda, pero a niveles superiores va cada vez más de habilidades blandas.

Reuniones efectivas

En El Blog Salmón

Reuniones efectivas

La importancia de las soft skills si emprendes

Lo mismo ocurre si lo intentamos por nuestra cuenta. Da igual que seas fontanero o tengas un bar, la diferencia en el mundo real no la marcará lo bueno que seas haciendo algo, sino lo bueno que seas vendiendo ese algo. No importa que seas el mejor si nadie sabe que existes, y vender y promocionarse es una soft skill pura.

De hecho, voy a ir más allá.

Las hard skills son fundamentales al empezar un trabajo, pero las habilidades blandas son, de nuevo, lo importante para conseguirlo en primer lugar.

En un mar de candidatos idénticos y currículums calcados, la diferencia la marca la entrevista.

Y bordarlo en ella radica en las soft skills una vez más, en las habilidades sociales y personales. Además, las empresas buscan gente adaptable que sepa colaborar, es decir, otra vez las capacidades blandas.

Cuáles son las soft skills más importantes

Las soft skills más importantes

En mi experiencia, la persuasión es la soft skill fundamental, porque es la que abarca a casi todas las demás. Si tienes nociones sólidas de qué mueve a la gente y qué hace que diga que sí a lo que pidas, tienes el mayor de los superpoderes.

Siempre he dicho a mis clientes que el mejor libro de negocios no es de negocios, sino de psicología. Se trata de Influencia, de Robert Cialdini, donde se exponen los principios fundamentales de la persuasión. Un clásico imprescindible, que es posible que conozcan bastantes lectores.

Otras soft skills fundamentales son:

  • Comunicación. Verbal, no verbal y escrita. Nadie sabrá lo bueno que eres si no sabes transmitirlo.
  • Negociación. Una rama especializada de la persuasión.
  • Colaboración. Tanto en gestión de equipos humanos, como en establecer relaciones y redes de soporte y ayuda, que es la única manera de llegar verdaderamente lejos.
  • Liderazgo. Tarde o temprano, tendremos que tomar la iniciativa si queremos subir de nivel.

Sin embargo, en el mundo real, otra de las habilidades blandas imprescindibles es la política. Es decir, conocer cómo funcionan el poder y sus dinámicas. A determinado nivel profesional, todo se convierte en política, así que es fundamental saber nadar en esas aguas.

Esto es lo que permite que no caigamos como Ícaro cuando ascendamos, porque quisimos volar cerca del sol y pisamos el pie equivocado en el camino.

No me gusta y me parece injusto, pero, seamos realistas, la carrera profesional es un juego de personas y relaciones, por encima incluso de méritos y capacidades.

Al final, no vas a poder superar el poder del grupo, aunque seas un genio, ni evitar trabajar con otros en lo importante. Así es como hemos conseguido cosas desde que bajamos de los árboles, colaborando. Saber moverse en esos grupos, comunicar, persuadir y liderar es el filo que nos da la ventaja a nivel profesional, y eso implica dominar las soft skills.

Creer que un trabajo impecable y un esfuerzo importante bastan para que se nos acabe recompensando de manera justa, es creer en una utopía que poco tiene que ver con el verdadero funcionamiento de las empresas y sus estructuras de poder.


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por
José Andrés García

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Esta es la tarifa de gas que hay que tener para que el gasto no se dispare en invierno

Esta es la tarifa de gas que hay que tener para que el gasto no se dispare en invierno

Hasta mediados 2021 normalmente la recomendación de tarifas de electricidad y gas era constante a lo largo del tiempo: elegir tarifa regulada en electricidad y usar un comparador para elegir la mejor tarifa libre de gas. Sin embargo esto ha cambiado completamente en 2022.

Ya hemos comentado los cambios de las tarifas eléctricas, pero lo cierto es que la del gas también tiene novedades. Los precios del gas se han disparado en Europa y el Gobierno decidió a finales de 2021 que no se trasladaran esos incrementos al consumidor.

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