
Tras la primera ronda de muerte y destrucción servida en bandeja de plata por nefastas gestiones y altas dosis de propaganda dirigida con el único objetivo de potenciar el efecto devastador del Coronavirus, sobrevino una debacle económica que para algunos resulta literalmente apocalíptica a la vista de los indicadores.
Y es que miles de nuestras empresas no pueden soportar ya más la devastación en sus balances, y habiendo ya en la cuneta notorias y un día emblemáticas empresas que hoy ya son sólo frios cadáveres económicos, también hay infinidad de PYMES desaparecida