
Muchos de vosotros recordaréis y habréis leído/jugado la colección de libros ‘Elige tu propia aventura’, que en los años 70 inauguró lo que llamamos ‘ficción interactiva’: libros en los que eran tus propias decisiones como lector («Si llamas a la puerta, pasa a la página 100, si sales corriendo, pasa a la página 105») las que determinaban la evolución de sus tramas.
Los tiempos de gloria comercial para estos libros pasaron hace ya años, en parte por la competencia de los videojuegos, que ofrecían una forma aún más interactiva e inmersiva de ficción interactiva. Sin embargo, existe un formato híbrido entre ambos: los videojuegos interactivos basados en (hiper)texto, que sustituyen el «pasa a la página X» por un clic de ratón.


