Los precios del petróleo están disparados. A la demanda creciente por la salida (al menos económica) de la pandemia se le está sumando la invasión de Ucrania y las sanciones a Rusia. Todo esto hace que se haya superado la barrera psicológica de los 100 dólares el barril.
Para suplir esta escasez en la oferta, y dado que la OPEP no quiere aumentar la producción, 31 países van a liberar sus reservas estratégicas durante 30 días para contener la subida. Sin embargo, curiosamente y ante esta situación, no se está invirtiendo en nuevas extracciones en los países de fuera de la OPEP, principalmente EEUU, lo cual parece contra intuitivo.