La edad media del vehículo que circula por nuestras carreteras de España es de unos catorce años, algo mayor que la edad media del coche que circula por las carreteras europeas en un par de años. El líder de la oposición ha propuesto retirar los coches con más de diez años. Pero lo cierto es que los coches de ahora duran más y con un buen mantenimiento no deben de ser más peligrosos para sus ocupantes y el resto de usuarios de la vía. De hecho, parece que los fabricantes de coches están interesados en hacer coches que sean muy duraderos.
Cuando sale esta noticia no es raro ver a responsables de la DGT del peligro que tienen (recordemos esas cartas enviadas que parecían escritas por un redactor de la cosa nostra). Pero olvidamos que España es más pobre que la media de la UE y es la economía más afectada por la crisis del coronavirus, de la que todavía no se ha recuperado. Por tanto, por mucho que le pueda interesar a nuestros políticos como medida para impulsar la industria nacional (que es discutible), repartir subvenciones y salir en el telediario, es normal que los españoles acaben renovando sus vehículos menos de lo que lo hacen los ciudadanos franceses, alemanes u holandeses.