Mucho se habla de la importancia de que las niñas y mujeres jóvenes tengan referentes en un sector tecnológico donde la inmensa mayoría de los trabajadores son hombres (y en más sectores, como tenemos el ejemplo de hace unos meses sobre las mujeres cómicas). No es que las mujeres lleguemos al mundo programadas para dedicarnos a otros sectores y dejar de lado las tecnologías, es que tradicionalmente este ha sido un mundo donde la inmensa mayoría de los profesionales son hombress.